El circo de las alcachofas
Hace un rato veía por enésima vez en una cadena de televisión como otro bisoño pseudo-reportero machacaba a pobres familiares de las víctimas del accidente de Barajas. Verguenza ajena, desprecio y una mala leche enorme se empezó a asomar en mi cara.
Iba a escribir mis emociones, simplemente para quedarme tranquilo, pero viendo por donde iban los tiros he pasado, no merece la pena.
Tenemos lo que nos merecemos, dicen, y debemos haber sido demoniacos para merecernos el circo mediático que tenemos. No sé si los reporteros que sueltan a la calle han hecho la carrera de periodismo, o qué se enseña allí o si en sus empresas respectivas reciben un cursillo que les roba la decencia.
Lo que sí se es que cuando se quejan de intrusismo por gente que sólo quiere informar de lo que ve o consiguen que el COI prohíba a los atletas tener un simple Blog donde poner sus vivencias (esto no es nuevo) y después, visitas malaprensa o ves la televisión el circo que montan de forma tan ruín por rellenar parrilla, no sé si llorar.
No se puede tolerar, o no se debería, pero en este país que hemos dado todo el interés a los programas morb-rosas tenemos, efectivamente, lo que merecemos, y así nos va.


