Viaje a Japón – día 6
En Hakone no estuvimos más que esa noche. Una vez nos despertamos desayunamos, esta vez en el salón del hotel (Ryokan) y nos pasó a buscar un taxi para llevarnos a la estación de Odawara donde cogimos un Shinkasen, un tren de alta velocidad, hacia Takayama.
La comodidad de los trenes japoneses es envidiable: espacio de sobra entre asientos, servicios amplios y cómodos, servicio de bebida y comida a bordo y ninguna molestia de viajar en tren. Me pasé el viaje comiendo, con el portátil escribiendo algún borrador de lo que voy poniendo en la web, jugando a la PSP y leyendo, también con la PSP.
Llegamos a Takayama a medio día, donde íbamos a quedarnos en otro ryokan. Esta vez era más pequeño y tradicional. Nos recibió la dueña, una señora muy simpática que hablaba inglés y nos estuvo preguntando sobre nuestro viaje.
Como era pronto nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Estuvimos en un museo donde mostraban unas carrozas que sacan en la festividad del pueblo, eran muy coloridas y bastante grandes. Algunas de las carrozas tenías marionetas y se necesitan a varias personas a la vez para manejarlas. Muy curioso. Debe de merecer la pena verlo en directo.
En el museo también tenían una sala enorme con maquetas de los principales palacios de Nara, antigua capital imperial de Japón, eran muy realistas y tenían la luz de ambiente que cambiaba entre un amanecer y un anochecer. Se conseguía un efecto bastante agradable y relajante.
Después del paseo regresamos al ryokan a cenar.
La habitación era muy parecida a la que tuvimos en Hakone, amplia y agradable y la cena también. No sé como los japoneses suelen ser tan pequeñitos porque tienen unas comidas muy abundantes.
Después de la cena, que fue a las 18:00, nos dimos una vuelta por el pueblo. Hay muchas casas antiguas y las calles a esas horas estaban muy tranquilas. Fue un paseo muy curioso, parecía que estábamos en una antigua película de samuráis de Akira Kurosawa. Detrás de cada esquina podía aparecernos un samurái con su katana. Pero no apareció nadie, así que pudimos llegar a salvo de nuevo al ryokan. Nos dimos un baño relajante en el onsen y nos fuimos a dormir.
Entre los viajes se nos paso este día volando.
Nos habían comentado que había un mercado muy pronto por las mañanas, así que pusimos el despertador temprano y nos acostamos, parece que el futón tampoco iba a ser un problema esta noche. ¡Hasta mañana!.

